Telas de la India: saris, persas y brocados

Telas de la India: saris, persas y brocados

Pensar en la India es imaginarse inmediatamente mujeres en sari, milenarios misticismos que se plasman en templo cargados de color, ciudades inmensas en las que la miseria y la magia se entremezclan a partes iguales. Un escenario duro e impactante, que a pesar de su pobreza en muchos casos, y del caso que domina en tantos otros, deja una profunda huella en quien lo visita. Y las telas de la India son parte de esa esencia que el país que es casi un continente ha dejado marcada en tantos y tantos visitantes, que a menudo las acaban incluyendo en sus maletas como un preciado recuerdo. La belleza de la artesanía india realizada en tejido se manifiesta en productos enormemente dispares, que van desde las sencillas pulseras de tela que se venden a precios muy reducidos y de las que puedes llenar tu equipaje, hasta las bolsitas de tela que pueden adquirir un notable refinamiento y variedad. La India es el segundo productor mundial de tejidos y es difícil encontrar otro país o rinción del mundo en el que la creatividad y originalidad de las telas artesanales sea similar. Aquí podemos encontrar desde hermosos bolsos hasta manteles bordados e incluso pendientes realizados en tejido, que evocan la belleza de la fauna del país o te conectan con sus miles de dioses, en formas tan dispares como sorprendentes. Desde luego, no te dejarán indiferente. No en vano, todos estos productos son el producto de siglos de interacciones e intercambios entre invasores, tribus indígenas, comerciantes y exploradores, que han conseguido que sus productos sigan asombrando hoy en día por las impresionantes sinergias culturales que ponen de manifiesto, y que vienen de mucho tiempo atrás, de tal modo que han dejado ya una impronta indeleble. Si bien los avances técnicos y la globalización, con la entrada de productos procedentes de otras latitudes, ha cambiado muchas técnicas y modos de hacer, los más de diez millones de tejedores, tintoreros, bordadores e hilanderos distribuidos entre la India, Pakistán y Bangladesh hacen que los telares artesanales sigan funcionando a pleno rendimiento para producir piezas únicas, y mantienen tradiciones que en otros lugares ya hace mucho tiempo que se perdieron. El teñido de telas artesanal continúa siendo una de las opciones más frecuentes y se realiza recurriendo únicamente a raíces de plantas y otros elementos cien por cien vegetales, con un laborioso secado al sol. Otro ejemplo de ancestrales técnicas artesanas es la decoración con bordados o con incrustaciones de oro y plata de las piezas más valiosas. Habitualmente se conocen los productos que son el resultado de todo este trabajo, pero en este post quiero hablarte del propio proceso artesano que conduce a su elaboración, ya que creo que se trata de la mejor forma de que llegues a apreciar lo laborioso que resulta crear estos artículos a mano. No me estoy refiriendo a las piezas producidas en serie que puedes encontrar en muchos mercadillos, y que son únicamente copias baratas de las originales, sino de la artesanía textil cien por cien handmade, como la que vendemos en Dunia Hania. Los talleres artesanales textiles indios crean piezas que son auténticas obras de arte, de entre las que posiblemente el bolso y las mochilas sean las que más familiares te resulten. Pero hay mucho más:

Variedad de productos y materiales

Son numerosos los productos y los materiales que emplea la industria de los tejidos artesanales indios, y existe una especialización por regiones que me encantaría presentarte. El Rajasthán y Chennai son especialmente famosos por el trabajo del algodón, mientras que en Cachemira se trabaja delicadamente la lana, y en la región de Kashmir los brocados adquieren una impresionante belleza que se traduce en una tipología de mochila, bandolera y bolso de mano ideal tanto para aportar un toque étnico a cualquier estilismo como para acompañar atuendos más elegantes, gracias a la sofisticación que les aporta ese modo de trabajar la tela, que es probablemente uno de los más conocidos en nuestro contexto. Lo ideal, por supuesto, es que si tienes la oportunidad compres cada tejido en el lugar donde fue producido, pues eso te asegurará no sólo mejores precios, sino también la posibilidad de ver en vivo y en directo el trabajo de los artesanos y preguntarles por sus técnicas, dificultades de elaboración... Contribuirás, además, a que dichas técnicas ancestrales se sigan manteniendo en el lugar que las vio nacer hace siglos. 

Si buscas algo exclusivo, Varanasi es el lugar perfecto para comprar sedas también cien por cien artesanales. Los hombres controlan la producción de este material, y te puede sorprender hasta qué punto siguen trabajando en base a técnicas realmente rudimentarias: sobre suelos de tierra, empleando ruecas... Al igual que en otros lugares, como Marruecos, una parte fundamental del proceso de compra es la conversación con los vendedores, que te irán sacando tela tras tela mientras te ofrecen un buen vaso de té como parte de la transacción. 

Todos estos materiales son complementados en ocasiones con hermosas incrustaciones o hilos de oro y plata en sus versiones más exclusivas, como sucede en el caso de los bolsos de mano o clutchs específicamente fabricados para distintas ceremonias, y que han sido copiados por la moda occidental gracias a la atracción que ejerce su exotismo. Algo similar sucede con los bolsos tipo patchwork, creados a partir de retales de diferentes colores y formas, que dan como resultado piezas muy originales y llenas de color, a las que incluso se les pueden añadir monedas, espejos..., creando complementos que son no solamente únicos, sino también absolutamente sostenibles gracias al reciclaje del que parten. Pero de las manos laboriosas de los tejedores y artesanos indios nacen también elegantes chales de pashmina, saris que se emplean como parte del atuendo de las ocasiones especiales y que tienen hasta seis metros de largo en su forma original, camisas y blusas, tapices decorativos, bolsos de tela de vibrantes colores... La variedad es casi infinita, pues estamos ante un material que ofrece múltiples posibilidades a disposición de la imaginación de cada creador, y que además es fácilmente trabajable y personalizable. Existe toda una industria del textil en la India, de la que la producción artesanal es sólo una pequeña parte.

En muchos casos, los bolsos para mujer que llegan de la India a España son únicamente los de más bajo coste, fabricados en serie y en materiales de escasa calidad, que intentan imitar a los originales para lograr un pretendido aire étnico. Ese tipo de artesanía textil no refleja, desde luego, el refinamiento que pueden adquirir los bolsos hechos a mano indios verdaderamente genuinos, por lo que podrías llevarte una imagen equivocada de esta artesanía. En Dunia Hania únicamente vendemos piezas cien por cien handmade, con su correspondiente ficha de autenticidad, para que puedas comprobar de dónde proceden y hasta el nombre de sus artesanos, así como conocer su técnica de fabricación. En cada uno de los productos que subimos a la web, junto a las fotos encontrarás esa información como un medio de añadir fiabilidad y calidad. Es el único modo de asegurarte que adquieres bolsos artesanales auténticos, que reflejan toda la esencia de un trabajo textil antiquísimo, al tiempo que puedes conocer su historia desde que fue creado hasta que llega a tu casa. Desconfía cuando te ofrezcan un bolso de la India al precio de uno de China fabricado en serie: es imposible que tenga un auténtico carácter artesanal si cuesta, por ejemplo, menos de cinco o diez euros. También notarás su origen industrial si es totalmente regular, sin ningún tipo de imperfección derivada del hecho de haber sido realizado por un ser humano. Ten por seguro que tampoco se trata de un bolso artesanal si viene empaquetado en una bolsa de plástico o puedes ver otras unidades idénticas en la misma tienda, puesto que la producción artesanal ha de ser completamente original y no hay nunca dos piezas cien por cien iguales. 

Mediante el empleo del telar artesanal o con otros métodos, la artesanía de la India trabaja diversas técnicas tradicionales en la decoración textil, otra de las señas de identidad de la artesanía local. Una de las más curiosas es el teñido Batik, que consiste en aplicar capas de cera sobre ciertas zonas reservadas que no se desean teñir, hasta conseguir variadas superposiciones de colores y múltiples matices cromáticos. En las regiones de Gujarat y Rajastah es típico el teñido Bandhani, un trabajo del tejido artesanal bastante laborioso que consiste en registrar el diseño, teñir de colores pequeñas secciones que luego se atan con hilos que se anudan para conservar el color aplicado, y a continuación, volver a teñir la misma sección en colores más oscuros para lograr interesantes contrastes. Con este tipo de técnicas pueden conseguirse modelos de bolsos de tela realmente originales. Lo que sí tienen en común las técnicas de producción textil indias es su gusto por los colores, que también se puede apreciar en otros elementos tan dispares y típicos del país como la vestimenta femenina, la decoración de los templos o los elementos asociados a las grandes celebraciones. En todos estos aspectos el cromatismo es increíble y extraordinariamente variado.

El estampado artesanal de telas más antiguo de la India es el realizado en bloque, empleando sellos de madera y de manera completamente natural. Para lograr los colores definitivos se utilizan pigmentos cien por cien vegetales, desde el índigo hasta el aluminio o las semillas de tamarindo. Este método de hacer bolsos de tela y otros productos textiles es, pues enteramente sostenible y natural, ya que no incluye productos químicos y, además, emplea elementos disponibles en el entorno más inmediato de los artesanos, evitando las largas cadenas de intermediación y de transporte que tan negativamente influyen en el medio ambiente.

Brocados milenarios

El bordado es otra de las técnicas que adquiere una gran relevancia en el complejo mundo de la artesanía india. Existen diversos estilos, producto de la también enorme variedad de pueblos y de influencias que han pasado por aquí: el Aari, realizado fundamentalmente por la comunidad musulmana y con motivos de estilo mogol; el Chikan, también introducido por este pueblo; el bordado con espejos, originado en Persia en el siglo XIII y del que podrás encontrar varios ejemplos entre nuestros bolsos de mano; el Banjara, producido por una tribu nómada de la región de Rajasthan, y especialmente vistoso porque emplea huesos de animales, oro, caracoles... Se trata de un tipo de bordado empleado habitualmente en productos de uso cotidiano, como cinturones, cobertores para cama e, incluso, en patrones de bolsos de tela. Precisamente el brocado es una técnica idónea para conseguir un efecto de bolsos vintage en piezas que no lo son, puesto que su delicada y antiquísima elaboración nos remite inmediatamente a un mundo antiguo de lujo que parece haberse perdido entre el trasiego y las prisas del mundo actual.

Benarés es uno de los lugares preferidos por los turistas que se acercan a la India. Pueblo religioso por excelencia, a orillas del Ganges, el río sagrado, es uno de los lugares más importantes para la peregrinación religiosa de los hindúes. Entre misticismos, callejuelas, templos inesperados y sumideros se encuentra el distrito de Alaipura, en el que trabajan los artesanos del brocado de seda, que en Benarés se caracteriza por el empleo de hilos metálicos. Sus tejedores son musulmanes, y tal es la belleza de estos brocados, habitualmente vestidos por las novias más adineradas de la India, que se les considera auténticos artistas de la artesanía en tela. No dudes en dedicar un tiempo de tu visita a conocer este barrio, porque seguro que no te defraudará.

Pero no pienses que el brocado es solamente propio para complementos reservados a ocasiones especiales: también podrás encontrarlo en bolsos cruzados y en alguna que otra mochila de tela, así como en cojines o manteles, a los que añade un toque de exotismo y refinamiento. Se trata de una manera de trabajar el textil, por tanto, tremendamente versátil, que puede acompañarte en tu vida cotidiana y también en los eventos señalados.

Kashmir, la tierra de los bordadores

Junto con los brocados de Benarés, los bordados y tejidos de Kashmir son los otros grandes representantes de las tradiciones de la tela artesanal en la India, en plena época de apogeo de lo made in China, que tan a menudo desvirtúa los usos locales. El valle de Kashmir, por su peculiar ubicación geográfica, ha desarrollado un bordado muy distintivo entre los realizados en este país, marcado por sus influencias persas y mongolas. Los artesanos lo ejecutan sentados en una peculiar postura, en la que las rodillas se colocan elevadas y la espalda se apoya contra la pared, una manera de trabajar que te puede parecer tremendamente incómoda, pero que sin embargo tienen completamente dominada. Cada bordado pasa por diferentes manos hasta considerarse definitivamente finalizado, por lo que en este caso cabe hablar de un trabajo verdaderamente colectivo. Es, además, un tipo de arte textil solamente realizado por hombres. En la India, como en Marruecos, ellos son mayoría en lo que a tejedores se refiere, a diferencia de Latinoamérica, donde las mujeres suelen dominar la fabricación y elaboración de este material. 

El bordado de Kashmir, que decora alfombras de singular belleza y originales bolsos, emplea como motivos más frecuentes animales, figuras humanas o motivos de tipo arabesco. La caligrafía también se emplea con mucha frecuencia para decorar las piezas. Los trabajos de brocado en Kashmir, lejos de dirigirse estrictamente a su venta, siguen siendo producidos en base a parámetros que los consideran verdaderas obras de arte, lo que sin duda comprobarás cuando veas la enorme calidad y belleza que atesoran. Su utilización sigue siendo muy habitual como elemento ornamental de accesorios y elementos del hogar, como es el caso de las sábanas.

Las telas pintadas artesanalmente, las profusamente bordadas, las decoradas de un modo más sobrio... El mundo de los tejidos indios es verdaderamente fascinante e inabarcable. En cada una de sus puntadas se esconde una historia, y sus vibrantes colores nos hablan de la propia variedad cromática de un país en el que se mezclan culturas, orígenes, paisajes e historias muy diversas. Las telas de la India son herederas de todas esas historias, que se han mantenido hasta la actualidad para hacer de cada una de sus piezas toda una experiencia.

El tejido, también en las joyas

Si ya te habían sorprendido los variados usos del textil indio que te he enunciado hasta el momento, todavía hay más: una peculiaridad de la artesanía de este país es que también lo emplea para crear joyas, combinándolas generalmente con el metal. Es el caso de los collares que mezclan plata con apretados hilos, delicadamente cosidos en grandes contidades para funcionar como una especie de cuenta textil. Lo mismo sucede con algunos pendientes realmente originales, que representan motivos vegetales o divinidades, y que no podrás encontrar en otras tradiciones artesanas. A menudo, estas piezas se realizan mediante la técnica del dhokra, una de las más antiguas de la India, pues se ejecuta desde hace al menos cuatro mil años, y tiene puntos en común con otras elaboraciones de países tan dispares como China, Egipto, Nigeria e incluso Centroamérica. Su método de fundir el metal se cuenta entre los más antiguos de los conocidos por la humanidad. Se necesita una aleación de latón, níquel y zinc y hasta trece pasos intermedios para producir la pieza final, que como podrás imaginar resulta única y diferente a cualquier otra gracias a ese procedimiento cien por cien handmade. 

Soy consciente de que se trata de un país lejano, y no resulta sencillo acercarse a él. Puede que ahora no tengas tiempo o dinero para conocerlo en profundidad, pero te invitamos a que descubras sus textiles en nuestro catálogo, en el que encontrarás desde deliciosos clutchs con aplicaciones de espejos hasta los collares que combinan el metal y el tejido, y que te hemos presentado como una de las más originales aplicaciones de la industria textil india. En cada una de estas piezas, delicadamente trabajadas por artesanos con nombres y apellidos, podrás rastrear, en nuestra ficha de autenticidad, su origen concreto: descubrir de qué región proceden y hasta el barrio exacto donde fueron creadas. Es una forma estupenda de introducirse en esta artesanía, sobre todo si a posteriri buscas más información sobre cada uno de estos rincones. En nuestras fichas de autenticidad podrás, además, conocer su técnica de fabricación y qué es aquello que hace únicas a cada una de estas telas. El país de los saris, los templos y los miles de dioses resulta absolutamente fascinante, y su trabajo textil, también. ¿A qué esperas para descubrirlo?

Foto de portada de Austin Yoder, con licencia Creative Commons.