Tejidos artesanales de Marruecos, un mundo de tintes naturales y ruecas de madera

Tejidos artesanales de Marruecos, un mundo de tintes naturales y ruecas de madera

Imagina el silencio de un zoco de tejedores, roto solamente por el movimiento incesante de una vieja rueca de madera. En las paredes se agolpan telas y tejidos pintados en vivos colores, impresionantes alfombras artesanales y un hermoso mantel. Los tejidos artesanales siguen siendo producidos en Marruecos de acuerdo con un ritual que apenas ha variado en los últimos milenios. Sus tejedores transmiten de padres a hijos la magia de los textiles realizados únicamente a mano, con mimo y con paciencia. Los más variados productos, desde bolsos tejidos a mano paso a paso hasta pulseras de tela, salen de humildes telares artesanales y ruecas que han sobrevivido al paso del tiempo y han visto muchas historias pasar entre su traqueteo.

El zoco de los tejedores de Tánger

El Fondaq Chejra de Tánger es uno de esos lugares emblemáticos, uno de los reductos de una profesión que cada vez en mayor medida se ve arrinconada por el surgimiento de fábricas textiles y por la búsqueda de otros empleos por parte de los más jóvenes, que ya no sueñan con telares, sino con futbol y funcionariado, cuando no directamente con cruzar a Europa. Pocos quieren ya seguir tejiendo. Pero en ese edificio singular que es el Fondaq Chejra, con un amplio patio central de inspiración andaluza, quedan todavía los resistentes de una cooperativa de tejedores que ponen en práctica cada día, con su viejo telar artesanal, técnicas milenarias de trabajo y tintes naturales para llenar de color manteles, chales o cojines. Adil es uno de ellos. Un hombrecillo amable, enjuto, que observa al cliente desde su pequeña foto en mitad del taller. Testigo de un tiempo, añorado, en el que todo se hacía a mano. El Fondaq Chejra ha visto pasar tiempos mejores, pero continua siendo uno de los rincones con más solera de Tanger. Un lugar en el que el tejido es el rey, y las alfombras marroquíes, manteles artesanales, telas cubre sofás o bolsos de tela siguen siendo el medio de vida y el elemento inspirador. 

La naturaleza como tinte 

Si bien sus orígenes resultan inciertos, se calcula que el textil artesanal marroquí surgió en torno al año 1.500 a. C. Actualmente es uno de los productos estrella de la artesanía de Marruecos. Su riqueza decorativa puede explicarse por la mezcla de culturas e influencias que han pasado por el país desde su mismo  nacimiento: fenicios, romanos, europeos... Todos ellos han dejado su impronta a lo largo de los siglos, impronta que se ha visto enriquecida por la mezcla local entre árabes y bereberes. Los tejedores marroquíes son expertos en elaborar desde vestimentas típicas, como caftanes y chilabas, hasta bolsos de tela hechos a mano y los más variados elementos decorativos. Si bien en muchas regiones bereberes son las mujeres las principales tejedoras, en los zocos tradicionales se trata de un oficio reservado a hombres.

Parte de la magia del tejido artesanal de Marruecos es el empleo en su elaboración de tintes completamente naturales. El teñido de telas artesanal es todo un arte, que invita a emplear los recursos procedentes del entorno inmediato para llenar la artesanía textil de una impresionante variedad cromática: flores, insectos, frutas.., todos ellos se han empleado durante siglos para teñir tejidos artesanalmente. El marrón puede sacarse de la caléndula, el índigo proveniente del Sahara colorea instantáneamente las telas de un azul intenso, mientras que el té, el azafrán y la mimosa permiten obtener una rica gradación de tonos que van desde el amarillo vivo hasta el pastel. Por su parte, la henna o la granada, solas o asociadas con otros elementos vegetales, aportan desde el rojo sangre hasta el naranja. Los baños de color siguen siendo la manera tradicional de teñir los tejidos.

 

Tejidos que marcan identidades

Las telas artesanales de Marruecos, desde una sencilla bolsa de tela hasta una elaborada alfombra, son testigos directos del pasado y de la identidad del país. La barrera montañosa del Atlas ha permitido, por ejemplo, que se conserven instrumentos y técnicas de tejer que han permitido mantener casi intacto todo el valor simbólico de los textiles artesanales en plena época de dominio de lo sintético. En muchas aldeas bereberes, las mujeres continúan tejiendo tela artesanal en diversas variantes y con fines muy diversos, desde el matrimonio de sus hijos hasta la indumentaria diaria de sus maridos. Lo hacen con instrumentos variados, desde peines hasta cardadores, que son siempre personales y no se prestan, pues provienen de un pasado remoto y constituyen verdaderos patrimonios familiares.

El arte de los tejidos artesanales no es solamente una actividad utilitaria, que permite obtener productos para la casa o la indumentaria. Es todo un ritual al que se inviste incluso de características mágicas: el propio proceso que supone convertir una masa de lana en un hilo con el que se crean bolsos o alfombras dota a todo el proceso de características ciertamente divinas, de un aire de misterio difícil de explicar si no se recurre a lo religioso; la lana es blanca, color de buen augurio y que porta la "baraka", la fortuna. Por ello, en las tradiciones de ciertos pueblos bereberes se coloca un trocito de lana en la pata del ganado que se acaba de comprar, para bendecirlo; en otros rituales, se enrolla un hilo de lana en torno a la novio la mañana del matrimonio, que el marido deberá desatar por la tarde.

Las mujeres, guardianas de la tradición oral, perpetuán con sus relatos la magia de los tejidos artesanales: fue la hija del Profeta Mahoma la que invento el primer telar, y los utensilios para tejer provienen directamente del cielo. Las telas están, además, fuertemente ancladas a la tierra de la que proceden. De esa tierra salen sus tintes y la madera con la que se elaboran ruecas y telares. El tejido encarna la unión entre las mujeres que trabajan juntas, y el medio de vida del grupo, que sobrevive gracias a un esfuerzo compartido.

Magia milenaria, instrumentos divinos, transmisor de tradiciones... El telar y los tejidos artesanales forman parte de una intrincada red de leyendas e historias fascinantes, que se pierden en la noche de los tiempos.

Foto de just a chesseburguer, con licencia Creative Commons