Regalos con alma (y denominación de origen) para estas Navidades

Regalos con alma (y denominación de origen) para estas Navidades

Nunca un objeto producido en serie tendrá la magia del que modela y firma un artesano. En cada pieza creada tras días de laborioso trabajo por un tejedor marroquí, un ceramista indio o un joyero namibio queda parte de su alma, de su inspiración creadora, de la belleza que lo impulsó un día a convertirs en un auténtico artista con la única ayuda de sus manos. Llegan las Navidades, y esos maravillosos productos artesanos resultan ideales como regalos. A su favor tienen la profunda magia que emana de obsequiar a los seres queridos con cositas viajeras absolutamente únicas, que han recorrido kilómetros y kilómetros hasta llegar a tu hogar.

¿Que de dónde vienen esas cositas viajeras? Pues coge un globo terráqueo o un mapa, pon tu dedo sobre la Tierra y te damos algunas pistas y sugerencias para que hagas un listado de tus favoritas para Papá Noel y los Reyes Magos:

Desde Namibia llegan nuestras espectaculares pulseras con motivos étnicos, que además resultan cien por cien sostenibles, pues se elaboran reutilizando cañerías de agua ya inservibles. Con sus colores y decoraciones podrás viajar a las costas y a las inmensas planicies de este país. Además, puesto que son unisex resultan ideales para cualquier amigo, pareja o familiar.

Sin cambiar de continente, pero mucho más al norte, Marruecos es uno de los destinos favoritos de los bolsos de Dunia Hania. Como siempre, piezas artesanales en sus múltiples variantes: mochilas que combinan piel y tejido, clutchs de cuero, bandoleras de lana del sur y hasta diseños de lo más vanguardista, en los que un elemento milenario como la mano de Fátima se reconvierte en forma de estampación plagada de color. Los tejidos marroquíes también resultan absolutamente fascinantes, por sus detalles campesinos en forma de borlas y calados, que aportan un aire rústico a cualquier espacio. Además, la enorme riqueza cultural del país, con su mezcla de culturas, desde la árabe hasta la bereber, pasando por la judía y las europeas, da lugar a un intercambio creativo constante que en los últimos años se ha visto enormemente enriquecido con la aparición de diseñadores noveles que dan una vuelta de tuerca a los diseños tradicionales con propuestas cada vez más arriesgadas, también en el caso de manteles, colchas y paños. ¿Quién dijo que la artesanía era aburrida?

Dando un salto de continente, las artesanías mexicanas son el triunfo del color y la fantasía. La tierra de Frida Kahlo sigue siendo, como ella misma, un lugar marcado por la ensoñación y la curiosidad, que no deja a nadie indiferente. Su figura es la protagonista de los marcos de hojalata que te propongo para decorar diversos rincones de tu casa, y su carácter transgresor se deja translucir en los espejos de sirenas turgentes y en las formas descaradamente imaginativas de los alebrijes. Pero la artesanía mexicana, cuando se lo propone, también puede ser profundamente sobria y delicada: los vemos en las cajitas de madera perfumadas y en los cuadernos artesanales de La Diéresïs, con sus impresionantes acabados en cierres, costuras y su cuidadosa selección de papeles.

Un universo creativo muy diferente, pero igualmente fascinante, es el que proponen los artesanos indios. Las influencias hindúes se mezclan en este país con las persas para crear, por ejemplo, piezas de cerámica tremendamente refinadas, en las que hay un poco de la India y mucho del arte musulmán. Y es que nuestras cositas viajeras tienden hilos finos y fluidos entre diversas partes del mundo, y son testimonio de cómo el ser humano, a lo largo de los siglos, se ha ido moviendo para transmitir sus saberes artesanos de uno a otro rincón del planeta: una técnica que nace en la antigua Persia termina, así, permeando la decoración en barro india, del mismo modo que los motivos ornamentales que los musulmanes se llevaron de Al-Ándalus en su huida se pueden rastrear en un hermoso mantel que se nos vende en las calles de Tetúan. En el caso de la India, además de la cerámica otro de sus objetos en los que, sin duda, se deja entrever la delicadeza de los artesanos es el bordado kashmir. Sus decoraciones, realizadas en diversos tejidos, a menudo tienen una veta vegetal y animal muy marcada, y son generalmente realizados por hombres, artesanos que durante milenios han ido transmitiendo sus saberes de generación en generación.

Esa es, sin duda, otra de las fascinantes características de los productos artesanos: al hacernos con uno de ellos podemos sentir entre nuestras manos milenios de historia, sentir cómo esos mismos objetos que ahora estamos tocando han debido ser muy similares a los que emplearon otros seres humanos, en otros tiempos y en otros momentos muy alejados del nuestro. Y seguramente les fascinaron y emocionaron igual que lo hacen con nosotros, pues lo artesano tiene un algo especial, difícilmente explicable, que nunca podrá compartir un artículo hecho en serie.

Por todo ello, los regalos con alma y denominación de origen son una estupenda opción para estas Navidades. Un regalo exclusivo que, además, podrás conseguir con un 10% de descuento solamente por suscribirte a nuestra newsletter. Solamente te llevará un minuto hacerlo: tienes que entrar en nuestra página de inicio e introducir tu e-mail en el pop-up que te aparecerá nada más abrir la web. Una vez hecho, te enviaremos un correo electrónico con un código de descuento que podrás utilizar en todos los productos de nuestra web, y sea cual sea el importe de tu pedido.

Cierra los ojos e imagínate, ahora, un Papá Noel o unos reyes con un regalo primorosamente empaquetado, con dedicatoria personalizada y que en cada una de sus costuras, pliegues o recovecos te traiga parte del alma y el amor que en él ha depositado un artesano con nombre y apellidos. Una propuesta única, que en Dunia Hania seleccionamos en nuestros viajes por el mundo, para que descubras la magia de lo hecho a mano: objetos con denominación de origen e historia, que podrás rastrear en cada uno de sus detalles. La magia de la Navidad será mucho mayor si regalas (o te autorregalas) una de estas hermosas cositas viajeras.