5 ideas rústicas para decorar tu casa con artesanía

5 ideas rústicas para decorar tu casa con artesanía

El estilo rústico está de moda: consigue poner un toque de naturalidad en cualquier espacio, y te trae directamente el campo a tu hogar. Aporta ideas cargadas de calidez con las que estarás deseando llegar a tu casa y disfrutar de ella. La artesanía es una de las mejores maneras de conseguir que los aires rústicos entren en la decoración, y además, de un modo relativamente económico y que no implique realizar obras costosas y laboriosas: se trata de jugar con los detalles y combinarlos para lograr el efecto deseado. En el post de hoy te damos algunas ideas para embellecer tu casa con productos cien por cien handmade:

1. Pon un mantel artesanal en tu vida: las telas artesanales cambian por completo cualquier estancia. Un sencillo paño de lino en el baño le dará un aire muy veraniego, mientras que una colcha india sobre la cama te recordará viajes realizados y paraísos imaginados. Incluso, en sus versiones de mayor tamaño, pueden colocarse sobre una pared a modo de tapiz. Los manteles artesanales consiguen efectos geniales sobre una sencilla mesa de madera (el material estrella del estilo rústico), cambiando automáticamente su apariencia: imagina, por ejemplo, un colorido mantel amarillo con calados para tus desayunos de julio o para una comida entre amigos o introduce uno de aires marroquíes, con pompones y decoraciones bereberes, si eres una amante de lo étnico. Empleando cualquiera de estos tejidos transformarás completamente la apariencia de tu cocina, otorgándole un aire mucho más veraniego

2. La magia de la cerámica: por realizarse con un material salido directamente de la tierra, el barro, y luego cocido en ancestrales hornos, la cerámica nos conecta con lo campestre y con los orígenes de la propia vida. Por ello, complementar la decoración de tu cocina con piezas que la tengan como materia prima es un acierto seguro si quieres lograr el tan ansiado estilo rústico de un modo muy sencillo. Puedes optar por piezas muy dispares, pues una de sus ventajas es, justamente, su enorme versatilidad: una de mis variedades favoritas son los cuencos. Es genial desayunar, por ejemplo, en uno de los llegados de Marruecos, marcados por el colorido intenso y los delicados detalles cien por cien hechos a mano. Pero también puedes optar por incluir en tu vajilla un precioso azucarero cerámico. Los de la región de Bolesławiec, en Polonia, se producen desde hace siglos y tienen en la decoración floral una de sus principales señas de identidad. A menudo se pintan en tonos azules, perfectos para conseguir un aire muy veraniego. La cerámica aparece también en otras piezas idóneas para la decoración de la cocina, como prácticos botes para guardar galletas, frutos secos... o bandejas que sorprenderán a cualquier invitado por su cuidada decoración

3. Luz artesanal con esencia viajera: olvídate de la iluminación fría si quieres conseguir un estilo rústico. La clave para lograr una mayor calidez es optar por pequeños puntos de iluminación, cálida e íntima, y las velas hechas a mano son la mejor forma de lograrlo. Hay muchas variantes, pero todas ellas tienen en común que llegan de lejanos rincones y que, por tanto, traerán a tu casa un pedacito de su cultura. Es el caso de las velas decorativas de Marruecos, perfumadas y con motivos en metal propios de la cultura del país: la mano de Fátima, símbolo de protección y buena suerte; las puertas típicas de la arquitectura árabe; las babuchas, el calzado tradicional... Además, se trata de piezas de vivos colores, que pueden combinarse a la perfección con el tono de tu sofá o incluso de las paredes. Desde el otro lado del atlántico, los portavelas de barro negro de San Bartolo Coyotepec, en México, consiguen tamizar cualquier estancia gracias a sus calados, a menudo basados en motivos vegetales y florales. Una tercera opción son los faroles portavelas, normalmente de latón u otros metales, perfectos para colocar en una terraza y disfrutar de cenas al aire libre ahora que estamos en pleno estío

4. Cajas de madera guardasecretos: las cajas de madera decorativas son una forma estupenda de introducir pequeños toques rústicos en estancias que, a priorir, tienen un estilo contemporáneo muy marcado. Me gustan especialmente las que llegan de México y están realizadas en madera de linaloé, por su estupendo olor cítrico, cuyo aroma perfumará cualquier habitación. Las procedentes de Perú también tienen un sabor indígena realmente hermoso: a menudo introducen en su interior tejidos tradicionales y semillas con supuestas propiedades sanadoras, para crear piezas realmente originales, que pueden cambiar el aspecto de una mesa de salón o de una mesilla de noche

5. El campo en un cesto: los cestos son uno de los ejemplos de la practicidad y belleza del estilo rústico. Se realizan en materiales procedentes del entorno más inmediato del artesano, desde mimbre hasta cáñamo, y se han producido prácticamente desde los inicios de la humanidad misma. Esos cestos absolutamente simples, únicamente creadas con un trenzado preciso, siguen siendo perfectos para organizar objetos, guardar productos frescos en tu cocina... Sin embargo, como muestra de que la artesanía también responde a los gustos de los nuevos tiempos, en la actualidad es posible encontrar ejemplos de cestos mucho más elaborados, en los que la decoración juega un papel fundamental y el diseño se cuida con mimo: con flecos y espejos, con lazos de vichy que le aportan un toque vintage, en forma cuadrada a modo de cesta de picnic... Existen, incluso, cestos realizados en materiales muy originales como el papel maché, que posteriormente se pinta para conseguir un efecto muy original, y que pueden funcionar a la vez como cesto y como frutero. Es el caso de los fabricados en Madhya Pradesh, en la India.

Con cualquiera de estas ideas, el estilo rústico entra de manera directa en tu casa, llenándola de calidez y de aires campestres que te harán reconectar con una infancia feliz o con el relax de los fines de semana, o que, quizás, te animen a recorrer los países de los que proceden, puesto que se trata de cajas, velas o cestos que hacen de los aires viajeros su seña de identidad. Date un paseo por nuestra tienda ¡e inspírate!