Haz que tus hijos amen la escritura manual

Haz que tus hijos amen la escritura manual

Aunque a menudo la olvidemos en la época de los ordenadores, móviles y tablets, la escritura manual sigue teniendo un enorme potencial para que tus hijos desarrollen su creatividad e imaginación. El ritmo pausado de la caligrafía es perfecto para que den forma a sus pensamientos y para que reflexionen en soledad sobre aquello que les ha provocado curiosidad o estimulado su cerebro. Plasmando sus ideas sobre hermosos cuadernos artesanales se enfrentan a la página en blanco y se alejan de los miles de estímulos audiovisuales que con tanta frecuencia les impiden pensar libremente. En este post te enseño cómo puedes aplicar tales manualidades a vuestra vida cotidiana. 

Creatividad y perdurabilidad

Desarrollar el amor hacia la escritura handmade es una maravillosa oportunidad de recuperar las tardes junto a tus hijos, mezclando el juego y la sociabilidad como parte de su proceso de aprendizaje. No necesitas mucho más que una libreta, tejidos en los que poder realizar alguna estampación si así lo deseas, y libros y cuadernos ya impresos en los que se pueden encontrar inspiraciones variadas de tipos de letra, colores y composiciones. Si sois especialmente mañosos incluso podéis probar a hacer cuadernos artesanales en vuestra propia casa, juntando viejas cuartillas con hilos y todo tipo de elementos gráficos que se os ocurran: fotografías, collages, cuentas de colores... La imaginación ha de ser nuevo vuestra principal baza, y los tejidos artesanales resultan una inspiración perfecta porque aportan diseños y motivos procedentes de culturas muy lejanas, con los que despertar en los más pequeños el gusto por los viajes. La encuadernación artesanal paso a paso es, además, una práctica absolutamente relajante: en el silencio de una cocina o comedor llena de reglas, páginas y agujas de costura el tiempo se detiene, y cuando el resultado final se plasme en libretas artesanales de lo más original, tu hijo se sentirá un auténtico artista y seguro que querrá continuar aprendido cómo encuadernar artesanalmente hasta convertirse en todo un experto.

Si optas por los cuadernos artesanales personalizados podrás incluso introducir el nombre de tu hijo y convertirlo en un recuerdo que se mantendrá en el tiempo. Porque esa es, justamente, la esencia de la escritura manual y de las libretas handmade: huir de lo efímero de lo digital y crear objetos perdurables, que se transmiten como en este caso de generación en generación, y a los que siempre podemos volver en diversos momentos de nuestra vida. Frente a la volatilidad de una publicación de Facebook o un archivo de Word, que desaparecen de nuestra memoria al poco de haberse escrito, cuando aprendemos cómo hacer cuadernos artesanales o cómo dibujar preciosas letras a mano transmitimos a los niños la capacidad que ellos tienen para hacer volar su imaginación y plasmar en las tapas de dichos cuadernos sus preferencias decorativas y sus propios recuerdos.

Sellos artesanales, caligrafía, estampación...

Regalar cuadernos artesanales a tu hijo es el primer paso para empezar a fomentar su gusto por la escritura manual, pero las opciones son múltiples y van mucho más allá. En primer lugar, cada vez son más los talleres en los que se puede aprender caligrafía, y a los que podéis acudir juntos para mejorar vuestras destrezas en un arte antiquísimo que cada vez tiene más adeptos. Quizás por el aburrimiento hacia las tipografías en serie de los ordenadores, cada vez son más quienes se apuntan a sesiones en las que la auténtica protagonista es la escritura manual, con las particularidades de los trazos de cada persona. Si hace un tiempo una encuesta ponía de manifiesto que son muchos los españoles que no escriben ni una sola palabra a mano durante días, puedes evitar que a tu hijo le pase lo mismo apuntándolo a una de estas formaciones. Los conocimientos que allí aprenda le pueden servir para elaborar una invitación de cumpleaños handmade, una dedicatoria para algún amigo o, por qué no, para atreverse a iniciar su propio diario (que aunque parezca que ha pasado de moda, en realidad está comenzando de nuevo a ser tendencia).

En el caso de que tu hija o hijo tenga una especial predilección por la moda, puedes combinar la escritura artesanal con la estampación, por ejemplo enseñándole a trasladar a una camiseta o blusa determinados diseños que luego se pueden complementar con decoraciones en forma de caligrafía. El carvado de sellos es otra manualidad muy agradecida, porque permite obtener resultados más o menos rápidamente, permitiendo crear alfabetos completos que luego se pueden trasladar a todo tipo de tejido e incluso a otras superficies más inusuales como la madera. De nuevo, la imaginación vuelve a ser la clave, porque de eso precisamente se trata, de fomentar la creatividad de los más pequeños de la casa a través de la escritura y los trabajos manuales.

Queda todavía mucho para las Navidades y los Reyes, pero probablemente tengas algún cumpleaños infantil a la vuelta de la esquina: precisamente, uno de los objetivos de este post es demostrarte que hay vida mucho más allá de las consolas, los coches o las muñecas. Los kits de escritura manual, los diarios y cuadernos ecológicos y artesanales o una sesión en algún taller de caligrafía o carvado de sellos tienen muchos más beneficios: echarán a volar la imaginación de tus hijos en tiempos en los que parece que el ocio infantil no puede ir más que ligado a pasarse las tardes pegados a una pantalla; fomenta su sociabilidad, puesto que le permitirá entrar en contacto con otros pequeños con gustos similares; te permitirá compartir tiempo con ellos poniendo en práctica los conocimientos adquiridos e incluso formándote tú mismo en manualidades que nunca habías puesto en práctica... Puede que incluso despierte alguna vocación que había estado dormida entre tablets y ordenadores pues, ¿quién te asegura que tu hija no es una potencial escritora de éxito o que en el cerebro de tu pequeño no se esconde el diseñador gráfico que va a revolucionar la publicidad de los próximos años? Sean cuales sean los resultados de sus creaciones, una cosa está clara: di adiós a las tardes aburridas y apuesta por recuperar el cariño hacia las pequeñas cosas y el mimo puesto en cada detalle. Seguro que tus hijos lo recordarán siempre.

Recetas de verano para niñ@s inteligentes

Ahora que estamos en pleno verano, época de vacaciones en el colegio y de tardes casi infinitas para los más pequeños de la casa, las actividades con cuadernos artesanales son una opción estupenda: les permiten trabajar su creatividad al tiempo que desarrollar su autonomía, puesto que con unas pequeñas indicaciones, la libreta y unos colores pueden pasar horas enteras de diversión. Aquí tienes algunas ideas prácticas para proponerles:

1. Diario de vacaciones: en la infancia nos fijamos en cientos de detalles que, cuando crecemos, nos pasan desapercibidos. El verano, en especial, es una época de grandes descubrimientos. Si tus hijos lo pasan en un lugar de playa, pueden reunir preciosas conchas, pedazos de redes o piedras desgastadas por el mar. Si lo disfrutáis en la montaña, hojas amarilleadas por el sol y hermosas flores. Con todos estos elementos, tu hijo podrá construir sobre su cuaderno artesanal un auténtico diario de vacaciones, cien por cien personalizado: al lado de cada recuerdo puede apuntar dónde lo encontró, en qué rincón concreto, qué día y hasta las sensaciones que descubrirlo le produjo. Este diario puede convertirse en un auténtico tesoro viajero que abrirá, años después, con cariño y emoción

2. Periodista de verano: si tu pequeño es un amante de la fotografía, puedes sugerirle que trabaje como una especie de periodista durante estos meses de verano, recopilando las actividades que hacéis en familia. Cualquier niño de hoy en día sabe manejar una cámara del móvil o de una tablet e ir desarrollando su espíritu gráfico. Podrá captar los desayunos con los padres, los juegos entre hermanos o amigos y los paisajes del verano. Incluso puede añadir al lado de cada foto un pie de lo más original, e ir trabajando también así sus habilidades redaccionales

3. Creando sus propios cuadernos: seguro que en casa tienes un montón de viejos recortes de periódicos y revistas que a punto estarán de terminar en la basura. Esos objetos aparentemente inservibles se pueden convertir en perfectos aliados para que tus hijos desaten toda su creatividad. Simplemente acompáñalos de un par de tijeras, un poco de pegamento y de otros elementos que puedan utilizar para decorar sus libretas: tejido, pegatinas… Su propia creatividad será el mejor aliciente para crear auténticas maravillas que seguro que te sorprenderán por su originalidad. Tú puedes también implicarte en el proceso creativo ayudándoles con el proceso de cosido de las hojas, que acostumbra ser la fase más laboriosa

4. Con nombre propio: si todavía quieres lograr una mayor personalización, puedes proponer a los pequeños de la casa crear cuadernos con sus nombres en la portada. Empleando los mismos recortes de revista lograrás hallar diferentes tipografías, en colores y tamaños muy variados. Anímalos a recortarlas y pegarlas en las portadas del cuaderno artesanal, acompañadas de alguna fotografía significativa para ellos, de un dibujo que hayan hecho hace poco…

5. La magia de la estampación: si tu hijo es especialmente creativo, apuesta por comprar unos sellos o un kit de estampación para mejorar el resultado final de su cuaderno. Los hay de muchísimos temas, colores y tamaños, y son perfectos para aportar un toque extra a cualquier página de un cuaderno, gracias a la variedad de temas que aportan y a las posibilidades que ofrecen para ser personalizados. Dedica una tarde a enseñarle su funcionamiento, y seguro que el resultado es mucho más espectacular de lo que te imaginas. 

Foto de portada de Sarah Joy, con licencia Creative Commons