Decoración de cuadernos artesanales: los artistas del papel

Decoración de cuadernos artesanales: los artistas del papel 

Doradores, damascos, agujas de guarnicionero... El vocabulario de los cuadernos artesanales es tan hermoso como el propio arte de enmarcar una libreta con las más bellas portadas, lomos y cosidos. La decoración de los cuadernos artesanales es un universo que va mucho más allá de lo utilitario, de simplemente proteger un documento: se puede convertir en un verdadero ejercicio de arte.

Aunque hoy nos parece un producto que siempre ha estado ahí, el cuaderno artesanal no apareció hasta principios del siglo XX bajo la forma con la que lo conocemos actualmente, la de un conjunto de hojas unidas y en blanco en la que plasmar pensamientos, vivencias o viajes. Fue en 1902 cuando el australiano J. A. Birchall creó la primera pieza que puede ser llamada con toda certeza "cuaderno". Sin embargo, diferentes formas de libretas artesanales existían desde hace mucho tiempo antes, y la decoración de los cuadernos artesanales es heredera de una técnica mucho más antigua: la decoración de libros.

¿Cómo hacer cuadernos artesanales y cómo decorarlos?

Libros y cuadernos artesanales comparten los mismos delicados procesos de creación: un intenso trabajo en torno a las tapas, el lomo y el canto, unido a una especial delicadeza en el trabajo del papel, a un sutil cosido de las hojas, cuyo gramaje y color se escoge cuidadosamente, y a un trabajo minucioso para decorar, en el caso de los cuadernos, las portadas y contraportadas. Los diseños de cuadernos artesanales son, pues, el resultado de horas de trabajo y de la creatividad de cada artesano, que a la hora de plantarse como hacer un cuaderno artesanal deviene un completo artista.

No en vano, a lo largo de los siglos la encuadernación y decoración de los libros artesanales, de las que son herederos los cuadernos, ha estado sometida a la misma evolución que el resto de las manifestaciones artísticas. Aunque el taller de cada maestro librero tenía sus propias especificidades, al tiempo que se sucedían los estilos góticos, renacentistas, barrocos, neoclásicos... en pintura o arquitectura, la fabricación de libros experimentaba una evolución pareja: si durante la etapa de dominio musulmán se difundieron en España las cubiertas de piel profusamente decoradas con diseños geométricos, en los reinos cristianos eran los monjes, acompañados de guarnicioneros, orfebres y grabadores los que creaban libros-joya, incrustando en sus tapas metales, gemas y hasta marfil. Ese carácter exclusivo del libro como símbolo de poder que se exhibía y por tanto debía ser único se mantiene en cierta medida en la libreta artesanal actual: todas ellas aportan la magia de lo único, de una pieza que un artesano con nombres y apellidos ha producido tras varias horas o días de trabajo, traduciendo en sus manos saberes y técnicas ancestrales. En el Renacimiento se optó por una decoración más sobria basada en planchas de hierro, mientras que durante el Barroco, en línea con el recargamiento propio de dicho estilo, los ornamentos se extendieron por todas las portadas de los libros. A partir de ahí, la progresiva simplificación fue la norma, en estricta conexión con la democratización del libro hasta la actualidad.

Las tapas de cuadernos artesanales, su papel, sus cosidos... Toda la decoración de estos productos ha mantenido muchas de esas técnicas decorativas, tanto en las pieza más sencillas como en los cuadernos artesanales personalizados. La encuadernación es sin duda uno de los elementos decorativos que puede adquirir mayor belleza en una libreta artesanal. No pienses que se trata simplemente de unir varias hojas y coserlas, pues hay técnicas de encuadernación absolutamente diversaas: rústica, cartoné, térmica, en piel, en espiral, alzada, acaballada... Siguen existiendo, incluso, modelos decorativos que tienen su origen casi en el propio nacimiento del libro, como la encuadernación copta, que surgió en Egipto en el siglo VII después de Cristo, y que sobresale por su carácter artístico, pues sobre las tapas se colocan placas de madera recubiertas de metales nobles o incrustaciones de hueso y marfil. Hoy, en versiones mucho más sencillas, la encuadernación copta sigue siendo de uso extendido para crear piezas verdaderamente únicas.

Cuero, terciopelo y piel 

Los cueros, terciopelos y sellos que empleaban los maestros libreros siguen siendo elementos fundamentales en la decoración de cuadernos artesanales, que continúan nutriéndose de elementos cien por cien naturales en sus fabricaciones y que en ocasiones, en sus ejemplos más refinados, recurren a los servicios de los doradores, que con pan de oro embellecen los cantos y portadas de las libretas como lo hacían con los códices medievales. Igualmente, objetos como los hilos de lino, las agujas de guarnicionero, los punzones y hebillas conectan a los artesanos del cuaderno actuales con esa línea, ininterrumpida en el tiempo, que los vincula con los maestros libreros de antaño.

Las pieles empleadas en la confección de los cuadernos hechos a mano están especialmente curtidas para este arte y teñidas con tintes vegetales, al igual que se ha venido haciendo desde hace siglos. Técnicas decorativas como el mosaico, el encaje de piel y la serigrafía, lejos de perderse, siguen siendo la base de muchos diarios y cuadernos ecológicos y artesanales. La ornamentación de los cortes también sigue técnicas parecidas a las empleadas desde hace siglos: dorado, cincelado, pintado, bruñido...

Entre la tradición y la modernidad

En un universo artesano en el que son muchas las permanencias, la decoración de cuadernos artesanales también ha introducido cambios en su escaso siglo de vida. Por ejemplo, el concepto del "cuaderno de artista", entendido como una libreta en la que un pintor, escritor, etc. plasma su universo creativo en tapas, contraportadas y lomos, para transmitir su idea del arte y de la belleza de una manera completamente personalizada. Las nuevas tecnologías, si bien no intervienen de manera directa en la fabricación de este tipo de cuadernos, que siguen siendo cien por cien hechos a mano, ayudan a proyectar su decoración: son numerosos los progamas que permiten planificar el proceso creativo y desarrollar su boceto, en un perfecto ejercicio de combinación entra tradición y modernidad. Asimismo, la simplificación decorativa de los cuadernos artesanales actuales es mucho mayor en los últimos tiempos, y entre su amplia variedad ornamental pueden encontrarse ejemplares minimalistas, despojados de las profusas decoraciones de los libros de épocas anteriores. En esa amplia variedad ornamental caben elementosm muy diversos, desde pompones hasta tejidos.

Lo que no ha cambiado entre el proceso decorativo del libro, producto antiquísimo ligado a la historia del ser humano desde hace milenios, y el cuaderno artesanal actual es el laborioso proceso de concepción artística y técnica que implica la creación de ambos: el dibujo aplicado a la ornamentación, producto de un delicado proceso de apunte, boceto y obra final; la estilización de las formas naturales para crear resultados con alto valor decorativo; la composición visual como herramienta fundamental para dar forma a cubiertas a la vez bellas y atrayentes, lo que implica un dominio absoluto del espacio, la textura, el color y la tipografía... Todo ello, realizado por artesanos que aquí devienen verdaderos artistas del siglo XXI.