5 viajes en 5 artesanías

5 viajes en 5 artesanías

Recorrer el mundo es posible en tren, en avión, con o sin compañía, en verano o en invierno, y también de una manera mucho más peculiar: a través de sus artesanías. Así que haz el petate y vente con nosotros, porque hoy te presentamos cinco cositas viajeras que te llevarán a universos con los que quizás hasta ahora sólo sueñas en el mapa:

1. La magia del Sahara en una bandolera: los bolsos hechos a mano en los hermosos bazares cercanos al desierto transpiran carácter bereber por cada uno de sus detalles. En su lana colorida, sus pompones y sus cierres dejan entrever el profundo simbolismo de los primeros habitantes del Norte de África, que llegaron a estas tierras mucho antes de la conquista árabe. Símbolos como la cruz amazigh y la figura del hombre libre nos hablan de un pueblo asentado hace milenios y orgulloso de su identidad, que ahora reinventan en bolsos artesanales que mezclan tradición e innovación y que, además, sirven para revalorizar un patrimonio cultural que de otro modo podría haberse perdido en la noche de los tiempos

2. Una tribu namibia en una pulsera reciclada: los himba son diestros artesanos. Reciclando viejas cañerías de agua dan forma a espectaculares pulseras. Su estética recuerda al hueso pero su carácter es mucho más sostenible. En ellas reflejan los colores de las áridas tierras en las que viven o la dura y a la vez impresionante costa atlántica de Namibia. Se trata de auténticas joyas que sorprenden por su originalidad y por su carácter único, pues cada una de ellas se talla completamente a mano

3. Los cuidados de las mujeres marroquíes en forma de cosmética bio: las mujeres marroquíes presumen desde hace siglos de cuidar su piel con productos absolutamente naturales, extraídos de productos procedentes de su entorno más inmediato. En los últimos tiempos, uno de sus secretos de belleza ancestrales ha traspasado fronteras y ha entrado en la lista de los más deseados de la cosmética europea: el aceite de argán. También llamado "el oro líquido de Marruecos", sus propiedades para la piel, el cabello y hasta las uñas frágiles están más que demostradas. Ello ha hecho surgir, también, un intenso mercado en el que es necesario saber distinguir el grano de la paja: escoge solamente el aceite de argán bio, que garantiza la pureza del producto final, conseguido gracias a un prensado muy cuidadoso de los frutos del argán, y a la selección únicamente de sus mejores variedades. Además, la fabricación de aceite de argán tiene un fin solidario: en sus variedades bio acostumbra ser producido en cooperativas de mujeres que introducen en el mercado laboral a un colectivo a menudo con escasas posibilidades de inserción profesional

4. La India en una bandeja de cerámica con su símbolo nacional: en la localidad de Kot Jewar, en Jaipur, los artesanos trabajan la delicada pasta vítrea esmaltada para crear refinadas bandejas de cerámica. Muchas de ellas están presididas por el pavo real, el ave nacional de la India, imitando sus hermosas plumas y combinándolas con vibrantes colores, una de las señas de identidad de la artesanía de este país. Jaipur es famosa por su cerámica azul, y los pájaros constituyen los motivos de gran parte de las piezas hechas a mano que se producen en sus pequeños talleres, con una enorme influencia persa. Se trata de la única cerámica del mundo que no emplea arcilla para su fabricación, por lo que bien merece la pena hacerse con algún cuenco, plato o bandeja si visitas la zona

5. Apuntes de viaje en un cuaderno mexicano: el país de Frida Kahlo se caracteriza por la vivacidad de sus colores, por su particular visión de la muerte y por una artesanía vibrante y colorida. Pero además de los portafotos de hojalata que alegran cualquier rincón o del barro negro, que da lugar a curiosas piezas caladas, otro tipo de productos hechos a mano merecen una especial atención. Se trata de los cuadernos artesanales de La Diéresis, una editorial fundada por dos apasionados de los libros y las publicaciones bellas que tiene su sede en pleno Distrito Federal. La Diéresis produce libretas artesanales que distan mucho de ser convencionales: para crear sus decoraciones se emplean sobrantes de libros de la propia editorial en un auténtico ejercicio de reciclaje y sostenibilidad, de tal manera que la variedad de diseños es casi infinita, y va desde una portada de apariencia brocada hasta otra que reutiliza un antiguo libro francés sobre vinos o las que ofrecen un guiño al mundo animal con diseños de insectos. Cada cuaderno es completamente único, puesto que sólo los fabrican en contadas ocasiones a lo largo del año. Su diseño puede resultar novedoso, pero su creación se mueve en el respeto más estricto a la antiquísima tradición del encuadernado: todas las piezas se cosen a mano, y generalmente optan por el encuadernado copto, un método con siglos de historia que toma su nombre de los monjes cristianos egipcios que lo desarrollaron en tiempos remotos.

Bolsos, pulseras, cosmética, bandejas y cuadernos artesanales. Objetos aparentemente tan sencillos, que empleamos en nuestro día a día, adquieren un significado absolutamente viajero cuando han sido elaborados a mano. Y es que un producto artesano lleva, en su mismo proceso creativo, parte del alma de quien lo elabora. Ese contacto directo con el cuero, la lana, el barro, la tierra, lo hemos perdido en buena medida en sociedades cada vez más despersonalizadas, en las que consumimos y producimos en serie, sin reflexionar sobre el verdadero valor de lo producido. De ahí que cualquier creación artesana trace una línea con el pasado más remoto del ser humano, con un tiempo en el que todo pasaba por las manos expertas de creadores que ponían el corazón para producir cositas hermosas, de las que seguro que se despedían con cierta nostalgia, pues nacieron de esas mismas manos que luego las compartían o vendían. Recuperar esa conexión con lo natural y con lugares lejanos que invitan a la ensoñación es posible con las cinco hermosas artesanías que hoy te hemos invitado a conocer.