Un mundo de papel en las calles de la India

Un mundo de papel en las calles de la India

La India es tejidos sutiles y espectaculares saris. También un país de castas, plagado de contradicciones, con el pavo real como símbolo nacional y una artesanía con productos muy hermosos. Pero entre las bulliciosas calles de Nueva Delhi o Bombay se esconden otros creadores más modestos, no tan conocidos fuera del país, pero que producen libros y cuadernos artesanales con un material muy sencillo: el papel. En la India cada rama de la artesanía tiene una historia mítica para acercarnos a su origen. En un país con miles de dioses y adoración por las vacas, los cuadernos tienen también sus propios relatos creadores. 

Ajrakh, tejidos que envuelven libretas 

Una peculiaridad de las libretas artesanales indias es que muchas de ellas se realizan combinando el papel con los coloridos tejidos artesanales propios de estas tierras. Uno de los más conocidos es el denominado Ajrakh. Su origen es tan antiguo como el del propio subcontinente, pues se han encontrado excavaciones del valle del Indo, en el origen de la civilización, que dan cuenta de que se trata de uno de los más primitivos métodos de impresión de la región. Al remontarse tanto en el tiempo, resulta verdaderamente complejo rastrear el origen de la propia palabra, si bien se cree que puede proceder de “Azrak”, “azul” en árabe, algo que casaría con la predominancia de dicho color en muchos de los tejidos elaborados siguiendo esta técnica. Todas las tonalidades que se emplean en los tejidos Ajrakh, que además de para envolver libretas se usan en vestidos, chales o gorros, tienen un significado: el azul simboliza el cielo, el rojo el crepúsculo y el negro la noche, mientras que los motivos realizados en blanco son como estrellas en una noche de oscuridad. Todo ello imbuye a estos tejidos de un profundo significado místico, que conecta su encuadernación artesanal con las vivencias más antiguas del ser humano, con el principio mismo de los tiempos.


En el siglo XVI los artesanos del tejido Ajrakh, que originalmente nació en la región hoy paquistaní de Sindh, fueron traídos a Gujarat por el rajá que entonces ostentaba el poder, Bhaarmalji. Escogió cuidadosamente la ciudad en la que los iba a ubicar, y finalmente se decantó por Dhamadka, que le aseguraba la proximidad del río Saran, con un tipo de agua especialmente propicia para tratar las telas.

Si bien los colores químicos y las estampaciones sintéticas comenzaron a introducirse en el siglo XX, la magia del Ajrakh es que muchos de sus artesanos lo siguen elaborando a mano, incluida la encuadernación artesanal paso a paso, poniendo los colorantes naturales uno a uno y estampando a mano para lograr el resultado final. El proceso no ha cambiado durante siglos, e implica un complejo entramado de fases hasta que los colores, el elemento más distintivo del Ajrakh, han quedado completamente fijados en toda su vivacidad. Ciertamente se han introducido nuevos motivos y tonalidades que se ajustan a los gustos modernos, y de hecho la fabricación de cuadernos recubiertos de este material es sin duda una de estas novedades, pero el procedimiento en su conjunto permanece en buena medida intacto desde tiempos remotos. Y es que cualquier cambio en el agua o en los tintes puede terminar con todo el proceso, de ahí que crear Ajrakh sea también un ejercicio de sostenibilidad, pues implica mantener el entorno que ayuda a producir el tejido en el mejor estado medioambiental posible. Ello permite que se trate de diarios y cuadernos ecológicos y artesanales al mismo tiempo.

Bahi-khata, libretas para atraer la fortuna

Junto a los cuadernos recubiertos de tejidos Ajrakh, otro tipo de libretas adquieren también un gran predicamento en la india y forman parte fundamental de su artesanía: se trata de los libros de cuentas y notas que los comerciantes y pequeños empresarios hindúes inician coincidiendo con el festival de Diwali. Este evento, que se traduce en español como “festival de las luces”, dura cinco días, generalmente entre octubre y noviembre (pues su fecha depende del calendario lunar), y supone la entrada al año nuevo. Durante él los hindúes estrenan ropa, comparten dulces y llenan el cielo de fuegos artificiales, además de realizar ofrecimientos de luz con lámparas de aceite y velas y con pequeños farolillos que se lanzan a los cursos de agua. Se trata de una noche alegre, presidida por la diosa Lakshmí, consorte de Vishnú. Su importancia para los comerciantes radica, justamente, en que el Diwali es la fiesta de la divinidad de la riqueza. Y ahí es donde entran en juego los cuadernos: los comerciantes inician en el Diwali sus nuevos libros de cuentas, para asegurarse la prosperidad en el año que empieza. Esos cuadernos deben ser rojos, el color de la buena suerte, y se denominan bahi-khata. Dichos libros de cuentas no son convencionales: sus páginas se customizan en columnas de crédito y débito, en un sistema que a pesar de tener más de dos mil años de antigüedad aparece como tremendamente actual, y que se puede modificar para crear cuadernos artesanales personalizados al gusto del comerciante en cuestión.

El propio procedimiento para fabricar estas peculiares libretas es también antiquísimo, y el único cambio ha sido la introducción, relativamente reciente, de máquinas de coser para trabajar las tapas de cuadernos artesanales. Este tipo de libreta se puede encontrar habitualmente en Gujarat y Rajasthan, y en la actualidad se trata de un tipo de artesanía que da empleo a mujeres que consiguen un dinero extra para sus hogares justamente cosiendo sus portadas con sus pequeñas máquinas domésticas. ¿Cómo hacer cuadernos artesanales, cómo encuadernar artesanalmente? Una peculiaridad de los cuadernos bahi-khata es que sus cosidos se realizan tradicionalmente con hilo blanco y curvilíneo, y que sus diferentes secciones se cosen completamente a mano. Cierto es que el avance de las nuevas tecnologías es imparable, y muchos hombres de negocios se han pasado al ordenador para llevar su contabilidad, pero la industria de los bahi-khata, lejos de quedarse atrás, ha recurrido a nuevos tipos de papel y diseños de cuadernos artesanales para encontrar un nuevo público entre artistas o estudiantes que admiran, precisamente, su hermoso toque handmade.


En un país en que todo se tiñe de misticismo e historias cuasi eternas, un objeto aparentemente tan profano como el cuaderno está también cargado de magia. Un auténtico mundo en papel que tiñe de color las calles de la India.

Foto de portada de Jasleen Kaur; foto interior de Individuel Människohjälp, ambas con licencia Creative Commons.