Cuadernos artesanales: la escritura como arte

Cuadernos artesanales: la escritura como arte

Acostumbrados a la inmediatez de tablets y ordenadores, a una sociedad en la que es posible que pasen días sin que redactemos una sola nota manuscrita, los cuadernos artesanales nos reencuentran con el placer de lo escrito a fuego lento. El cuaderno como tal tiene menos de un siglo de existencia (fue en 1920 cuando el australiano J.A. Birchall fue el primero en juntar varios papeles sueltos y unirlos con cartulina, dando así lugar al primer prototipo). Sin embargo, los cuadernos artesanales son herederos de una secular tradición editora, en la que delicadas técnicas de encuadernación se combinaban con el cariño puesto en cada obra, única por completamente diferente a cualquier otra. Hay una fina línea que une estas delicadas piezas con las litografías y papiros de épocas anteriores, mucho antes del surgimiento de la imprenta moderna. Una época en la que la caligrafía era todo un arte y la historia individual de muchas personas podía rastrearse en sus diarios, escritos en ocasiones a lo largo de varios años. Los cuadernos artesanales actuales reivindican la emoción de lo hecho a mano, al tiempo que actualizan sus diseños para adaptarlos a un contexto en el que lo digital parece en ocasiones invadirlo todo.

Un proceso de fabricación lento y muy hermoso

¿Cómo hacer cuadernos artesanales? Se trata de un proceso que requiere grandes dosis de paciencia y detallismo, como ilustra el vídeo que compartimos contigo en este post. En primer lugar, resulta primordial la elección del papel. Puesto que muchos cuadernos artesanales son realizados a partir de material derivado de otras obras, fundamentalmente libros, la variedad es inmensa. Su carácter artesanal los dota de una gran variedad de gramajes, texturas y hasta tipos de bordes, y la gama de colores es a menudo también muy amplia. Lo irregular no es aquí un defecto, sino una muestra de que la mano del ser humano ha sido la única autora. La verdadera habilidad de un editor artesano ha de estar en su capacidad para descubrir aquellos papeles más hermosos, capaces de crear obra con alma. Los ejemplares en los que contrastan los colores de las tapas y del interior, empleando para esta parte vivos colores, son especialmente hermosos, pues su contraste cromático no se encuentra generalmente en los cuadernos industriales. En los últimos tiempos ha habido incluso cuadernos artesanales que introducen en su decoración la técnica del origami (es decir, el plegado japonés de papel sin tijeras ni pegamento para crear diversas figuras), y que han encontrado un hueco entre los apasionados por el arte y la cultura orientales. Los diarios y cuadernos ecológicos y artesanales unen a la belleza del papel su compromiso medioambiental, empleando materiales libres de cualquier contenido químico en sus elaboraciones.

Tapas y encuadernaciones de gran belleza

Las tapas de cuadernos artesanales pueden asumir, asimismo, una gran variedad de diseños: desde los más simples, unicolores, hasta otros que se caracterizan por una cuidada mezcla de materiales, como el tejido y el papel, pasando por otros, más arriesgados, que introducen elementos decorativos novedosos como los pompones o las lentejuelas.

Junto al papel, los diseños de libros y cuadernos artesanales tienen en sus encuadernados otro de sus elementos más distintivos. Las anillas y los encolados no tienen cabida en este tipo de delicadas elaboraciones. Aquí, la reina es la encuadernación cosida, con delicados hilos de colores naturales o incluso empleando cuero y otros tipos de pieles, en su estado natural o teñidas. La originalidad de estos productos permite también la existencia de cuadernos artesanales personalizados, en los que se puede bordar el nombre de la persona amada, el título de un viaje o un evento de especial relevancia vital. La calidad de los cuadernos artesanales y sus materiales permite que, lejos de ser empleados únicamente como espacios para anotaciones, resulten también ideales para recoger experiencias de viaje, acontecimientos relevantes en la vida de quienes los posee, incluso para ser decorados con fotografías en las que se plasman momentos vitales y experiencias únicas, al estilo de álbumes. Son un espacio abierto a la imaginación y la fantasía, a la creatividad que no fomentan los cuadernos en serie. Nos reencuentran con los tiempos de una infancia en la que ordenadores y móviles no se habían introducido todavía y los recuerdos se almacenaban entre las páginas de algún diario.

La Dïéresis, cuadernos artesanales desde México con amor

Los cuadernos artesanales de México se encuentran entre los más demandados de entre este tipo de productos. Las artesanías mexicanas destacan por su variedad y su vibrante colorido, heredados de las culturas indígenas precolombinas, y los cuadernos han conservado esas tradiciones para crear piezas verdaderamente originales. La Dïéresis, nacida en 2009 en la capital mexicana, recupera las mejores técnicas editoras para publicar libros de autores independientes que son auténticas obras de arte. Ante el avance de las nuevas tecnologías, que han provocado que los libros sean cada vez más objetos de uso cotidiano y hasta tratado como productos de consumo, ellos reivindican su valor de piezas únicas, elaborando piezas que se conciben como auténticas creaciones estéticas. El cuidado minucioso de la edición, abordado con esmero, se combina con un respeto al medio ambiente traducido en el empleo de papeles completamente reciclables, libres de ácidos y provenientes de fuentes naturales. Con los sobrantes de esos libros tan especiales, La Dïéresis elabora cuadernos artesanales verdaderamente maravillosos: sus tapas se llenan de brocados, referencias a los tejidos indígenas de México y hasta elementos bordados, como delicadas mariposas. Los encuadernados son igualmente sutiles: tiras de gamuza, costuras de piel y finos hilos en colores naturales...

Un viaje por el mundo en cada pieza

Los cuadernos artesanales son una muestra perfecta de las particularidades de cada país o región en la que se fabrican: colorido en Latinoamérica, inclusión de dioses milenarios en la India, elementos tradicionales como la mano de Fátima en el caso de Marruecos, sobriedad para ciertos ejemplares realizados en Extremo Oriente... En cada uno de ellos no es posible únicamente escribir nuestra propia historia: también nos cuentan la de aquellos que han puesto su amor y sus conocimientos en cada una de estas pequeñas obras de arte.