Cajas decorativas para viajar por el mundo

Cajas decorativas para viajar por el mundo

Las cajas decorativas artesanas son mucho más que un pequeño detalle de decoración del hogar. Puesto que han sido realizadas a mano, en su factura se aprecian rasgos característicos de la cultura de la que proceden. Tener, pues, uno de estos objetos es como adquirir un billete para recorrer mundos lejanos. Sus materiales, manufactura y símbolos están plagados de referencias al contexto del que proceden y al cuidadoso trabajo de creadores que durante siglos han transmitido sus saberes de generación en generación.

Las cajas de madera han guardado durante siglos los secretos y objetos preciados de muchos hogares. Hoy en día, con la vuelta al gusto por lo natural, su belleza sencilla es tendencia. De entre las cajas de madera que se pueden encontrar a lo largo y ancho del mundo, las de México son muy especiales, pues combinan el colorido que caracteriza a las artesanías mexicanas con un cuidado trabajo de la madera. Algunas de ellas, como la de lináloe, un tipo de copal, son propias del país, y presentan un olor cítrico que permite que las cajas realizadas con ella no solamente conecten directamente con los orígenes de México, sino que, además, puedan ser usadas para perfumar cualquier estancia. Las cajas de madera pintadas son especialmente frecuentes en la artesanía del país, e incluso en ocasiones sus artesanos pintan sus propios nombres, otorgando firma a sus creaciones.

Cajas de latón y barro

En Marruecos, las cajas decorativas presentan una gran variedad de materiales, desde el latón hasta el barro. El primero es modesto, pero su ductilidad y la pericia de los artesanos permiten crear verdaderas obras de arte, a menudo con delicados calados y decoraciones geométricas propias del arte musulmán. En Fez y otras ciudades del sur, el barro, un material muy barato y de fácil extracción, es una de las señas de identidad de la artesanía, y por supuesto se emplea también en la elaboración de cajas. Una de las estampas más fascinantes que uno puede encontrarse viajando por el sur de Marruecos, fundamentalmente por las áreas rurales, es la de los antiquísimos hornos bajo tierra, que durante siglos han cocido y siguen cociendo las delicadas piezas que luego se venden en los puestos pegados al propio horno y generalmente regentados por mujeres. Es una delicia caminar entrecuencos, jarras y fuentes que, sin haber sido dispuestos de una manera organizada, guardan la magia del descubrimiento.

La artesanía marroquí, como la mexicana, es de una gran riqueza cromática, de ahí que el barro se presente en general pintado con vivos colores. La decoración suele ser sencilla, y entre los motivos más habituales se cuentan, una vez más, los elementos geométricos y los vegetales. El barro sigue siendo un material muy presente en la vida cotidiana de gran parte de la población. Es habitual, al visitar cualquier casa en Marruecos, encontrarse con cuencos para el aceite o las especias e incluso con vasos realizados en este material.

Las cajitas del desierto

Si nos desplazamos todavía más al sur, lindando ya con el impresionante desierto del Sahara, las cajas se vuelven ocres como la propia tierra de la que han nacido, y en sus decoraciones se aprecia la impronta bereber de los pueblos que habitan estas planicies de arena y cielos llameantes. Los bereberes constituyen la población originaria de Marruecos, y siguen constituyendo la mayor parte de su población tras siglos de dominio árabe. Si hace unos días te hablábamos de la originalidad y simbolismo de sus bolsos, también en las cajitas se pueden encontrar motivos genuinamente amazigh, desde cruces tradicionales hasta la figura del hombre libre, que forma parte esencial de la bandera bereber. Un material muy empleado en la artesanía del Sahara, que no encontramos en el Norte de Marruecos, es el alabastro. Más pesado que el latón, ha sido empleado desde tiempos de los antiguos griegos para crear diversas piezas de uso cotidiano, pues por sus características es sencillo de trabajar y permite una decoración profusa. Las cajas en alabastro presentan tonos tierra en sus diversas gamas y suelen decorarse en tonalidades claras, a menudo con predominio del blanco. Sus especifidades respecto a la cerámica realizada en Fez y en el norte de Marruecos nos habla de un idisioncrasia particular y de un modo de ver el mundo diferente. Ahí radica la riqueza de las cajitas como cositas viajeras.

Viaja a los lugares donde se crean las cajitas

Te has quedado con ganas de conocer el entorno donde se crean estas obras de arte en miniatura? ¿Quisieras poder ver el colorido del D.F. para entender de donde salen las vibrantes tonalidades de su artesanía?¿Echas de menos caminar entre las calles y zocos del Norte de Marruecos de donde proceden las cajas de latón y barro? ¿O quizás sueñas con los impresionantes paisajes de Ouarzazate, que sin duda inspiran a los artesanos que trabajan el alabastro? Si te has quedado con ganas de viajar a los orígenes de las cajas de las que te hemos hablado en este post, recuerda que puedes completar tu pedido con una de nuestras Fotografías de viaje, disponibles en siete tamaños y desde sólo 1.80 euros. Inspírate y crea una autentica experiencia viajera.