Bolsos del Sahara: identidad bereber en tus manos

Bolsos del Sahara: identidad bereber en tus manos

La kasbah de Ait Ben Haddoud, próxima al desierto del Sahara, resulta un lugar fascinante. En él se combina la belleza de los productos hechos a mano con el impresionante paisaje y su arquitectura de adobe, que la han llevado a ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Los bolsos son sin duda una de las piezas artesanas más bellas de entre todas las creadas en la kasbah de Ait Ben Haddou. Dos materiales fundamentales, conectados directamente con la tierra, se emplean en su elaboración: la piel y la lana, aprovechando a los animales presentes en la zona, que se utilizan tanto para alimentación como en la creación de productos de vestir, para el hogar y para decoración. A la lana y la piel se añaden los bolsos de tela, que pueden adquirir estampados y colores muy diversos.

Los bolsos bereberes son hermosos por su cuidada factura y sus detalles: presentan cordones en diferentes colores, pompones para rematar las esquinas, combinan con gran sutileza la piel y el tejido, con una especial preferencia por lo geométrico, añaden elementos metálicos en algunos rincones…


Pese a que en su origen eran productos eminentemente prácticos, para acudir a los mercados o para trasladar objetos en trayectos largos, de ahí su gran resistencia, poco a poco fueron refinándose para adquirir un carácter ornamental, empleándose como accesorios. Con la progresiva sustitución de la artesanía tradicional por los bolsos hechos en serie, su uso ha dejado de ser masivo entre la población, que opta por materiales más baratos y desechables. De ahí que actualmente sean piezas especialmente trabajadas y con un punto de exclusividad, que también viene motivado, sin duda, por su carácter artesano, pues nunca encontraremos dos piezas iguales.

Bolsos cargados de simbología

Pero además de todo ello, los bolsos bereberes a menudo incluyen otro elemento que los hace especiales: su simbología amazigh, propia de una cultura milenaria que a menudo, por otro lado, se ha visto arrinconada y marginada tras la llegada de los invasores árabes y la imposición de su cultura. Marruecos sigue siendo fundamentalmente bereber, pero es innegable que fuera de las fronteras del país e incluso dentro de ellas, lo árabe sigue primando a la hora de identificar a este Estado. Es por ello que la artesanía bereber es más que un simple producto: actúa como elemento identitario para reflejar la pertenencia a un determinado grupo étnico de características culturales muy marcadas. Es incluso una muestra de resistencia de una cultura que hasta hace relativamente poco tiempo fue reprimida, por ejemplo impidiendo poner nombres amazigh a los recién nacidos. En los bolsos de cuero y de tela de la kasbah de Ait Ben Haddou se repite la simbología del bagzan, una de las múltiples modalidades de cruces bereberes, y del hombre libre, un motivo que aparece asimismo en la bandera bereber. El empleo de pequeñas lentejuelas plateadas es asimismo recurrente, y aparece no solamente en las bandoleras y bolsos de mano, sino también en otros elementos decorativos, como las colchas y cojines elaboradas por las mujeres rurales.

La magia del desierto, en un accesorio único

Los bolsos bereberes son uno de los productos más característicos de la Kasbah de Ait Ben Haddou, una pequeña ciudadela de increíble encanto a un paso del desierto del Sahara. Por sus callejuelas de adobe corre una leve brisa y el viajero tiene la impresión de encontrarse en un lugar fuera del tiempo, con vida propia en la pequeña colina que lo eleva y hace destacar su figura entre las planicies de los alrededores. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco pero sigue siendo un lugar en el que la gente vive despacio, preparando pan en sus hornos, dejando que el día pase mientras contemplan a los visitantes, y trabajando una artesanía cuidada con una seña de identidad muy clara: su carácter bereber, propio de la población que habita mayoritariamente estas tierras, los amazigh, y que constituye el grupo étnico originario de Marruecos, residentes en el país mucho antes de la llegada de los árabes. Su huella es evidente en los bolsos y en cualquier bandolera que se pueda adquirir entre los muros de la kasbah.  

Añade tu foto para crear toda una experiencia viajera

Un elemento muy característico de los bolsos de la kasbah de Ait Ben Haddou es su colorido, propio también de la cultura amazigh, que en todas sus representaciones indumentarias y decorativas tradicionales apuesta por la fuerza cromática. No deja de resultar curioso, para quien se acerca a las áridas tierras de tonos ocres de esta zona de Marruecos próxima al Sahara, el contraste que se produce entre los collares o manteles de vivos colores y el entorno, ya con un punto desértico, plagado de palmeras, arena y planicies. Un pedacito de esta tierra fascinante, antesala del desierto y de sus cielos y paisajes infinitos, es lo que puedes llevarte con cualquiera de los bolsos que te proponemos. Y si quieres acercarte todavía más al sur de Marruecos, en la sección “Fotos de viaje” dispones de un apartado específico para esta zona, con imágenes y textos evocadores que pueden completar tu pedido de bolso amazigh y convertirlo en toda una experiencia viajera.