El denim, también en accesorios: cómo hacer un bolso de tela con vaqueros

El denim, también en accesorios: cómo hacer un bolso de tela con vaqueros

Bolsos y mochilas son elementos que no faltan nunca en cualquier estilismo, sobre todo en los primaverales y veraniegos, en los que resultan complementos idóneos para ir a la playa, dar un paseo o terminar la noche con un cóctel entre amigas. Resultan prácticos a la vez que hermosos, pues su gran variedad permite que combinen a la perfección con cualquier tejido y diseño, desde el más casual hasta aquellos en los que se requiere una dosis extra de elegancia o refinamiento. Hoy queremos hablarte de un tipo de bolsos para mujer muy originales: los realizados reutilizando tela vaquera. Ciertamente no estamos ante uno de esos bolsos de tela artesanales procedentes de lejanas culturas, que nos permiten hacer un auténtico viaje por otras partes del mundo y que como sabes constituyen una de nuestras debilidades. En este caso nos fijamos en un tejido más humilde, que prácticamente todas nosotras tendremos en casa en múltiples versiones y colores. Lo que sí comparten unos y otros es que se trata, por supuesto, de bolsos hechos a mano, como todos los productos que vendemos y que nos encantan en Dunia Hania. Tiene en común, además, con todos los productos que emplean las telas como materia prima, su enorme variedad de posibles diseños: el grosor, colorido y decoración de los diferentes tejidos del mundo es tan impresionante que cualquiera que se pregunte cómo hacer bolsos de tela sin duda lo primero que tiene que plantearse es qué tipo de tejidos artesanales escoger, pues puede que tanta variedad llegue a abrumarle. Los telares artesanales permiten fabricar desde bolsos de tela hechos a mano en lana hasta delicadas bolsitas de tela de algodón y, en suma, todo tipo de patrones de bolsos de tela, desde los más simples hasta los verdaderamente originales. 

En este caso, además, estamos ante un producto que te permitirá reutilizar y dar una segunda vida a tus antiguos jeans, esos que quizás tienes en el armario desde hace años, que no te pones pero tampoco te atreves a tirar. Pues bien, es muy sencillo convertirlos en una bandolera, mochila o bolso cruzado. Las mochilas artesanales requieren un poco más de maña, pues obligan a añadir unas correas para poder llevarlas a la espalda, pero también es posible realizarlas con paciencia y cariño. Además, el tejido vaquero es especialmente resistente y aguanta bien tanto las inclemencias meteorológicas como el paso del tiempo, por lo que puede ser un accesorio muy duradero, interesante tanto para combinar con estilismos casual como para emplear a la hora de ir a la compra. En apenas dos horas y con un nivel medio de costura darás una nueva vida a tus viejos jeans, creando un bolso vaquero que sorprenderá a tus amigas y que resulta ideal también si estás buscando un regalo con toque handmade, absolutamente único. Se trata, además, de un accesorio perfecto ahora que se acerca el buen tiempo, pues podrás conseguir un acabado muy fresco perfecto para combinar con una camisa de lino o con unos shorts de algodón. Date cuenta, además, que dado que estás ante un producto que tú misma vas a realizar, te garantizas la originalidad absoluta: no encontrarás a nadie este verano con otro producto ni tan siquiera similar.

Fabricación artesanal y toques étnicos

Para fabricar bolsos de tela con unos vaqueros solamente necesitarás un pantalón que ya no utilices, unas tijeras, una máquina de coser, hilo y la tela deseada para el forro. Se trata de elementos muy sencillos, que probablemente tendrás ya por casa o que puedes conseguir de manera muy simple y económica, pues estamos ante una auténtica manualidad low cost que sin embargo permite conseguir excelentes resultados. Como ves, para crear bolsos artesanales no siempre es necesario recurrir a complicados componentes. Puedes escoger los clásicos vaqueros lavados en tono azul u optar por otros más originales si quieres conseguir un toque extra de color. Ahora que se acerca el verano te recomiendo que optes por alguno en colores claros, para conseguir un aire más liviano: algún tono pastel, un verde no demasiado cargado, un celeste... Incluso, si tienes los típicos vaqueros desgastados puedes conseguir interesantes efectos de contraste entre los rotos y el forro que escojas finalmente, y que podrás coser siguiendo las instrucciones que ahora te daré. Y es que los bolsos de tela permiten echar a volar tu imaginación prácticamente hasta el infinito, por la relativa facilidad que el tejido ofrece en relación con los bolsos de cuero, por ejemplo, que exigen ya un nivel de dominio artesano superior a la hora de trabajar la piel. Por tanto, prácticamente cualquier vaquero que tengas, siempre que no esté en mal estado, te servirá para poner en práctica esta manualidad. En Dunia Hania somos amantes de lo étnico, y por tanto también te aconsejo añadir a este listado de componentes alguna borla, pequeño espejo o fleco que puedes coser o incrustar para conseguir modelos de bolsos de tela con un toque bohemio y especial, que inmediatamente te harán viajar a lejanos destinos y echar a volar tu imaginación. 

A la hora de hacer bolsos de tela con vaqueros, debes comenzar por estirar el jean cuidosamente para evitar dobleces, y cortar una serie de trozos de tela en función del tamaño que desees que tenga tu bolso de mano o los bolsos cruzados que tengas en mente. Como orientación, con 17 trozos cuadrados de unos 12 centímetros de lado es suficiente para crear bolsos de mano de tamaño medio, o sea que calcula a partir de ahí los que necesitarás si deseas que las dimensiones sean mayores o menores: es una simple operación matemática. Si quieres una mochila de tela probablemente debas preparar más, y por supuesto reservar parte del tejido para crear las asas, pues como te he comentado es un procedimiento un poco más complicado. Para asegurarte de que los pedazos son más o menos iguales y no resultan en exceso irregulares puedes preparar una plantilla de cartón que usarás como base sobre la que ir cortando, de tal manera que el resultado sea más profesional. Si por el contrario prefieres un acabado más "salvaje", prescinde de dicha plantilla y sigue tu propio instinto o creatividad a la hora de trabajar con la tijera. Para que te resulte más sencillo, otro truco es colocar una tela bajo la totalidad de los trozos e ir cosiéndolos entre sí sobre esa tela, ayudándote de la puntada en zig-zag de la máquina de coser. Terminada la costura de los diferentes pedazos debes eliminar la tela sobrante para que el acabado sea perfecto. Como ves, hasta aquí los pasos son relativamente sencillos y no exigen unos conocimientos de costura extraordinarios, aunque siempre te ayudará el poder contar con alguna mano experta que pueda resolver tus dudas. El procedimiento es muy similar al que ha de seguirse para fabricar otros tipos de bolsos de tela, con la salvedad de la mayor dureza del denim, que exige un poco más de pericia a la hora de poder manejarlo y darle forma.

La importancia del forro y las asas

La siguiente fase es la de colocar un forro en el interior. De este modo, el bolso será más resistente y protegerá mejor los objetos que incluyas en su interior, además de aportarle mayor belleza si juegas con su estampado. La tela del forro debe tener la misma forma que el exterior del bolso, y es de nuevo una buena oportunidad para reutilizar viejos elementos y dejar echar a volar tu imaginación: para el interior puedes escoger desde una antigua camiseta que te traiga buenos recuerdos hasta un tejido más lujoso que consiga un interesante contraste con el carácter casual del vaquero. La mezcla de colores también puede dar lugar a resultados muy variados: un forro en el mismo color que el propio bolso conseguirá un producto muy sobrio, mientras que si optamos por otro en marcado contraste con el azul de los jeans obtendremos un complemento mucho más arriesgado. Incluso, si tienes alguna prenda antigua heredada que quieres reutilizar, aprovecha para incluirla como forro y conseguirás bolsos vintage únicos. Piensa también en la época del año en la que quieras utilizar tu bolso de tela: en invierno puedes escoger un forro en borreguillo o lana que casará a la perfección con tus estilismos más abrigados, mientras que en verano, las opciones en algodón o lino son idóneas ahora que se aproxima el buen tiempo. Si vas a emplear este accesorio para ir a la piscina o a la playa puedes optar por un forro impermeable que protegerá todas tus pertenencias del agua. Si tienes pensado usar el bolso en cuestión con algún estilismo concreto, el forro puede combinar con tus zapatos, tu cinta o tu camiseta: como ves, de nuevo las posibilidades son casi infinitas. 

Una vez unidos todos los trozos y añadido el forro, el bolso se dobla hasta conseguir la forma deseada. Una vez más, las opciones son múltiples, y van desde la sencillez de un formato cuadrado hasta la apuesta arriesgada de las bandoleras irregulares. Hay que tener cierta maña para ir cerrando los diferentes cuadrados que creamos en un principio y lograr que encajen a la perfección unos con otros. Es necesario hacer una costura uniendo la parte delantera con la parte trasera para finalizar la pieza. De este modo tendríamos la estructura base de nuestro bolso, y estaría casi terminado.

Los detalles marcan la diferencia

No obstante, si por algo se caracterizan los complementos es por su capacidad para jugar con la moda a través de los pequeños detalles. Si además, como en este caso, tú misma eres la creadora, las posibilidades se multiplican. No olvides, para empezar, coser sobre la tela del bolso unos bolsillos que te permitan organizar mejor el contenido, por ejemplo dejando espacio para el móvil y las llaves. Puedes incluso escoger un tercer color para esta parte del bolso y lograr una pieza sorprendente o bien combinarla con la tonalidad del forro. Los bolsillos del propio pantalón, estratégicamente colocado en la parte exterior, también pueden funcionar para guardar objetos de menor valor: bolígrafos, tickets... Incluso es posible realizar este tipo de añadidos en otro material, como el cuero o el textil, para lograr un efecto mezcla muy interesante. Piensa que, al igual que los artesanos del mundo plasman en los bolsos de tela su particular visión del mundo, sus tradiciones o los patrones decorativos de sus comunidades, tú ahora mismo estás siendo también una creadora que puede-y debe-seleccionar cuidadosamente los elementos que dotarán de personalidad a su propuesta, pues se trata de un accesorio que va a decir mucho de ti como seguidora de la moda y como creativa.

Las tiras para las asas son otro de los elementos fundamentales que marcan la personalidad de este complemento. La opción más sencilla es emplear el propio vaquero para crearlas, y de manera preferente sus bajos, por ser la parte más resistente, lo que te permitirá llevar en su interior objetos pesados como libros, ordenadores... Se rematan con punto de zig-zag todo alrededor, y listo De este modo, en unos pocos minutos conseguirías la versión más sencilla de asa. No obstante, la mezcla de materiales te puede dar muchas ideas e ir más allá para mejorar el resultado final. Por ejemplo, unas asas de esparto serán ideales para un bolso playero, y con un toque de piel le añadirán un plus de elegancia que te permitirá vestirlo en una cena especial. Incluso puedes prescindir del asa y optar por el formato clutch, combinándolo con incrustaciones de piedrecitas o pequeñas lentejuelas para crear un bolso que se mueve entre lo casual y lo chic, y que resultará ideal para un evento a última hora de la tarde o incluso para una noche de fiesta entre amigos. 

Como ves, con elementos muy sencillos y económicos y un poco de paciencia es posible crear bolsos vaqueros que se adaptan a tus gustos, estilo de vida y ocasiones. Lo que aquí te hemos presentado es un ejemplo de accesorio absolutamente sostenible, que reutiliza elementos disponibles en tu hogar y que permite, con unos pasos muy simples, producir un complemento, los bolsos de tela, que nunca pasan de moda y siempre resultan tan prácticos como hermosos. El plus del denim, además, le confiere en este caso una enorme originalidad al resultado final y añade un producto realmente único a tu armario, perfecto para el verano siempre que lo combines adecuadamente con el resto de complementos. Simplemente se trata de dejar volar tu imaginación, sentarte frente a la máquina y sentirte artesana por un día. Estoy segura de que vibrarás con la magia que lo domina todo cuando fabricas algo con tus manos.

Foto de portada de Cathy Andersen, con licencia Creative Commons